
Realizar la tala de un árbol correctamente requiere precaución así como la ejecución de una buena técnica. También es interesante contar con un material adecuado. ¿Tienes un castaño demasiado voluminoso que deseas talar? ¿Deseas talar ese manzano para sidra demasiado viejo? Aquí tienes la forma en que podrías proceder.
Tomar ciertas precauciones antes de proceder a la tala
Antes de talar tu árbol, es importante verificar en primer lugar que dispones de suficiente espacio para que el árbol pueda caer sin ningún problema. No olvides observar el paso de las líneas eléctricas y telefónicas. Es importante que alrededor del árbol puedas despejar una distancia de dos veces y media la altura del árbol.
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Por otra parte, asegúrate de que no haya nadie en el perímetro de la tala. Esto se debe a que las llamadas de advertencia pueden ser cubiertas por el ruido de la motosierra en el momento adecuado. En caso de necesidad, puedes prever una vía de escape sin obstáculos. Además, ten en cuenta que ciertos factores podrían influir en la dirección de caída del árbol. Factores como la inclinación natural del tronco, la velocidad y las direcciones del viento, la pendiente del terreno, la carga de ramas mal equilibrada…
Además, ten cuidado con los árboles atacados por la putrefacción o los insectos. Esto se debe a que, durante el corte, el tronco de estos árboles puede astillarse y caer de un solo golpe sin control. También se recomienda usar calzado de seguridad, gafas de protección, un casco, guantes de motosierra o de manipulación… También deberás contar con una buena motosierra que pueda cortar el árbol de manera efectiva. Si aún no dispones de una, puedes encontrar una en https://www.tronconneuse.xyz.
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La técnica de tala de un árbol

Si deseas orientar la caída de un árbol de un tamaño considerable, puedes colocar el cable de este árbol a nivel de las primeras ramas. Luego deberás unir este cable a un punto sólido utilizando un tirfor que se accionará al final. Así, la tala dirigida se realiza haciendo un corte en el lado donde el árbol debe caer. Deberás practicar un primer corte a 45° a aproximadamente 30 cm del suelo en un tercio del diámetro del tronco del árbol. Un segundo corte deberá hacerse por debajo y de forma horizontal, para desprender la porción del tronco del árbol llamada “escama”.
Después de esto, deberás realizar un tercer corte llamado “trazo de tala”, que se deberá hacer en el lado opuesto de la entalla a treinta centímetros, más alto que el segundo corte sin llegar a este. Habrá entonces suficiente madera no cortada entre el trazo de tala y la entalla para formar la bisagra que mantendrá momentáneamente el árbol en el pivote. Podrás entonces despejar las herramientas y tirar de forma progresiva del lever del tirfor que debe estar posicionado fuera de la zona de caída.
No olvides siempre prever un espacio de retirada en caso de imprevistos. Cuando el cable se tense, un crujido del tronco del árbol anunciará su caída, que ocurrirá por ruptura de la bisagra. La otra parte restante del tronco se reduce entonces al nivel del suelo creando pequeños cortes alrededor para despejar la base. Podrás entonces terminar tu trabajo con un corte horizontal.